martes, 29 de noviembre de 2011

*La Belleza del saludo...*


Cuenta una historia que un hombre
 trabajaba en una planta empacadora de carne en Noruega.
Un día terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo; se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador.
Golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchaba.   
La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas, y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía esa puerta.

Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte

De repente se abrió la puerta.  
El guardia de seguridad entró y lo rescató.
 Después de esto, le preguntaron al guardia a qué se debe que se le ocurrió abrir ésa puerta,
¿sino es parte de su rutina de trabajo ?.
 Él explicó:  
 llevo trabajando en ésta empresa 35 años;
cientos de trabajadores entran a la planta cada día, pero él es el único que me saluda en la mañana y se despide de mi en las tardes.  
El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible.    
Hoy me dijo  “ hola ” a la entrada, pero nunca escuché 
 - “hasta mañana” -   
Yo espero por ese hola, buenos días, y ése  chau o hasta mañana - cada día. Sabiendo que todavía no se había despedido de mi,  pensé que debía estar en algún lugar del edificio, por lo que lo busqué y lo encontré ”.
Moraleja: 
Las personas para comenzar a relacionarse necesitan de diferentes formulas, sean verbales o físicas, para expresar sus intenciones.
El saludo es una forma de iniciar este acercamiento . El saludo denota cortesía y buenos modales, su ausencia, es hostilidad hacia las personas.
Besos Marga con amor.

“La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada adentro, por lo menos amortigua los golpes de la vida”.
Arthur Schopenhauer


1 comentario:

  1. Muy buena moraleja Marga.
    Siempre es mejor tener amabilidad, esto nos hace mejores personas.
    Un abrazo.

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