sábado, 6 de junio de 2015

En la vejez entendemos...

Aquellas madres manipuladoras, egocéntricas,  insatisfechas, ... mirando la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, no se han suavizado ni una gota con la vejez..., es más potencian todo. 
Cierto que físicamente,  son más vulnerables, tienen achaques, pero conservan intacto su poder de manipulación.
He observado cómo este tipo de madres -que aún son dueñas de sus actos-,  martirizan y hacen objeto de toda su autoridad a l@s hij@s  que tratan de ocuparse de ellas.
No les pidamos reconocimiento de sus años, ni mucho menos agradecimiento,  por no decir el mínimo gesto de humildad. 
Se cree que con la edad disminuyen los defectos ...¡¡ NO... !!  cada un@ se ve exacerbad@ por las miserias propias del paso del tiempo... y más si nunca se dedicaron a trabajar el SER.
-“Los ancianos se vuelven como niños”... 
 ¡Mentira!
Un niño tiene una vida por delante, experiencias que adquirir  y hay que protegerlo y  educarlo. 
 Un ancian@ ha tenido toda una vida llena de oportunidades para aprender,... para programar su vejez y pensar en ella, oportunidad  que no tuvieron aquell@s que murieron jóvenes.
 Si no lo ha hecho... ¡ esa fue su elección !. 
  Veo, en mi suegra, a  una madre que hace  cargar a l@s hij@s, con la responsabilidad de su bienestar, escudándose en su ancianidad - que niega - para comportarse de forma déspota, caprichosa, y hacer sentir  culpables... a todo aquel o aquella que la contradiga. 
No olvidemos esto:
NADIE tiene NUNCA la llave del bienestar del otr@. 
 Todo esto tenemos que encontrarlo dentro de nuestro SER, no afuera.
Por lo tanto aquella madre difícil,  a la que íbamos soportando a duras penas ahora empieza a depender de nosotr@s, sin por ello hacerse más  humilde,  ni más comprensiva.
Y nos llega con una edad en la que la vida ya nos ha vapuleado en muchos terrenos, es decir ... Nos encuentra bien Grandes... casi viej@s,
donde hemos logrado EDUCARNOS, para enfrentar ...¡pon fin! y con mucha dificultad a nuestros fantasmas, y ahora…¿ batallar con los fantasmas de alguien que brilló en soberbia y NEGACIONES...?  
Ahora que hemos aprendido que es bueno querernos, mimarnos y dedicarnos a un@ … ahí sigue estando nuestra madre o suegra longeva, no para ayudarnos con su sabiduría y experiencia  sino para recordarnos que todo lo que hemos descubierto sobre la vida, la autoestima y la reivindicación,  tenemos que olvidarlo, para dedicarnos en cuerpo  y alma a lo más sagrado: cuidar de ella.
Por otro lado sentimos que el tiempo se nos escapa, la vejez nos espera a la vuelta de la esquina.
Sólo tenemos dos salidas.
 Una, dejar que ella se ocupe de sus cosas- con una acompañante día y noche - aunque veamos que sus decisiones son desastrosas,
 ya que no admite ayudas ni sugerencias ni consejos... o ...  Seamos sincer@s... un geriátrico es lo adecuado.
Ésta es una salida válida y legítima.
Tenemos que comprender y asimilar desde dentro que el hecho de ser anciana, ( si llegamos ) ... no da derecho a adueñarse de los tiempos de nadie, y mucho menos de la vida.
Besos y abrazos Marga.

Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.
Ingmar Bergman
 
 

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