jueves, 16 de marzo de 2017

Hay que dedicar tiempo a “dejar ir”.

 
Cerrar puertas se convierte en imprescindible cuando el presente no avanza.
El estancamiento, se produce por aferrarse al pasado.
Cerrar puertas, es como limpiar un armario lleno de ropa que ya no le daremos ningún uso.
 Si esa ropa ya no sirve y se acumula, llegará un momento en el que el placard quedará sin espacio para las nuevas.
Hay que dedicar tiempo a “dejar ir”.
 Vaciar las cargas y dejar espacio para lo nuevo que está por llegar.
Las personas cambian, evolucionan, ... que tu placard y tu ropa no sea un recuerdo.

Besos en cada mejilla Marga.
 
Durante mucho tiempo, pensé que hay cosas que se reservan para celebrar un momento especial,
un momento de los que merecen ser celebrados.
Siempre habrá momentos especiales,
siempre habrá ocasiones mejores, siempre te quedará la duda de si este es el momento que hay que celebrar.
 Pero a estas alturas, tengo claro que lo que hay que celebrar no solo los cumpleaños, aniversarios, ... 
sino el regalo de la vida, y disfrutar con lo que estás haciendo en cada momento,
y hacer de cada hora, de cada día algo que merezca la pena ser vivido.
Y que cuando llegué tu momento final no te queden demasiadas cosas pendientes por hacer. 
Besos en las mejillas Marga.
 

Cuatro cosas hay que nunca vuelven más:
una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Proverbio árabe
 
 
 
 

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