lunes, 25 de abril de 2011

HOY... *El Amor sanará a la humanidad...

No entiendo ni voy a poder entender porque los vegetarianos contestan a la defensiva... como desplegando pancartas YO SOY VEGETARIANO  ningún carnívoro  dice en alta voz lo que alguien tiene que comer.
 Es intercambio de opiniones, conocimientos, experiencias, distintos puntos de vista creo... ¿NO?.
 
Soy una convencida que el AMOR SANARÁ A LA HUMANIDAD.
 
Estoy a favor del libre albedrío, y no creo que haya una sola verdad absoluta y suprema
 pero JAMÁS, intentaría convencer a nadie de que se haga de una forma o de otra,
como de que piense de una u otra forma, jamás lo he hecho ni lo haré.
Hay verdades que no pueden negarse, por ejemplo, que el tabaco favorece cierta tendencia al cáncer o a problemas respiratorios.
Los vegetarianos se fundamentan en el  precepto humanístico, del famoso “no matarás”.
Tienen razón, si, pero estoy a favor del bienestar del animal antes del sacrificio, como en la película Avatar, donde se ve claramente que agradecen al animal que los alimenta.
Un mensaje que tiene que ver con la importancia del uso de la ética. 
 La realidad de la interconexión de toda la vida en el cosmos, con el respeto y gratitud que le debemos a los seres que nos alimentan con su vida, con la posibilidad concreta de vincularnos con una forma más amorosa y sabia de inteligencia.
Es contundente, inapelable pero seguimos muchos siendo carnívoros.

Epicuro lo era, mas reconocía que jamás podría consumir la carne de un animal
si presenciara la forma cómo lo mataron.
 
Ya no estamos hablando de los posibles daños que puede causar en nuestro organismo ingerir carne
(lo que al fin y al cabo es discutible) sino de una filosofía,
una actitud frente a la vida que solo podemos respetar.

Epicuro confiesa con cierto sentimiento de culpabilidad que pierde los estribos frente a la guatita,
( La guatita es un plato  preparado con mondongo ) el caldo de patas, cebiches, paté de aves y otros manjares.
 
Se consuela (pero aquello no lo absuelve de su posible culpa) al recordar que Juan XXIII y Juan Pablo II eran buenos tenedores, que el Dalai Lama es carnívoro por prescripción médica
(lo que le valió una carta de protesta de parte del ex beatle Paúl MacCartney).

Epicuro insiste en pensar que Jesús consumió el cordero pascual en la última cena basándose en un versículo de Lucas (22/7).
“Llegó pues el día de los asimos en que se debía inmolar la pascua y envió Jesús a Pedro y Juan diciéndoles: Id a preparar la pascua para que la podamos comer”.

La palabra griega tusiagein significa claramente inmolar, matar, y no se mata un pan, una legumbre, sino a un animal.
La parábola del hijo pródigo culmina en una parrillada.
Unos cuantos discípulos de Cristo eran pescadores,
recordamos la multiplicación de panes y peces, la pesca milagrosa.

Los vegetarianos simplemente se abstienen de comer carne, unos rechazan también el pescado, otros no admiten ingerir huevos, leche, miel, pudiéndose cumular las tres prohibiciones (ovo-lacto-api-vegetarianos) lo que reduce las posibilidades gastronómicas sin eliminarlas completamente.

Epicuro no niega que la cocina hindú o asiática, por ejemplo, pueda realizar cocina gourmet con tomates, soya, especias, berenjenas, pero prefiere no ahondar en el tema por sus aficiones a tantos platos vedados por los vegetarianos.
La diferencia esencial entre vegetarianos y veganos estriba en la ampliación del concepto “no matarás”.
Se incluyen las matanzas por motivos que no se limiten a la comida
(prendas hechas con pieles, textiles que suponen el sufrimiento de insectos o animales, es el caso de la seda, de la lana).

Benedicto XVI luce un gorro de armiño.
 Seguirá la polémica...
 
Epicuro saboreará su sándwich de pernil, su bife de chorizo,
aunque lo acusen de haber permitido el asesinato de un cerdo, la matanza de una res.
Besos con amor Marga.
 
"Cuando la ignorancia y la insuficiencia es la enfermedad de un ser humano,
 el antídoto perfecto es el realismo y la razón" d/a
 

1 comentario:

  1. No sé si el amor sanará este mundo de locos; pero con más gente como tú, conciliadora... sería más bonito de lo que es, seguro

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