jueves, 27 de enero de 2011

OSHO


Observar todo lo que sucede sin juzgarlo sin apegos.
“No hay que hacer nada; solamente sé un espectador, un observador mirando el tráfico de la mente “pensamientos que pasan, deseos, recuerdos, sueños, fantasías…” simplemente mantenerte distanciado, sereno, presenciándolo, observándolo, viéndolo, sin juicios, sin condenas, sin decir: “Esto es bueno” o “Esto es malo”.

“Tu ser interno no es otra cosa que el cielo interno.

Las nubes van y vienen, los planetas nacen y desaparecen, las estrellas surgen y mueren.
Y el cielo interno se mantiene igual, intocable, inmaculado, sin huellas.
A ese cielo interno lo llamamos “sakshin”, el espectador y esa es toda la meta de la meditación.

Entra, disfruta del cielo interno.
Y acuérdate: cualquier cosa que puedas ver, cualquier cosa que surja, eso no eres.
Puedes ver pensamientos y no eres los pensamientos; puedes ver tus sentimientos y no eres tus sentimientos; puedes ver tus sueños, tus deseos, tus recuerdos, tus imaginaciones, tus proyecciones y no eres nada de eso.

Sigue eliminando todo lo que puedas ver; entonces, un día, surge un momento tremendo, el momento más significativo de nuestras vidas, cuando ya no queda nada más por eliminar.
Todo lo que vistes desapareció y solamente queda el que ve.
Ese que ve es el cielo claro.

Saberlo es no tener miedo y saberlo  es estar lleno de amor.

Osho.

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